FORMENTERA, MARAVILLOSAMENTE IGNORADA

Julio Verne, Pink Floyd, King Crimson, Nina Hagen, Bob Dylan…todos cayeron rendidos ante la belleza de esta pequeña isla mediterránea. En sólo 84 kilómetros cuadrados se resumen siglos de historia entre higueras, acantilados, trigales y arenas blancas. Ideal para los viajeros contemplativos.

molino

Lo más pop del archipiélago Balear son las famosas Mallorca, Menorca e Ibiza. Pero existe una cuarta isla, la más pequeña y silenciosa de todas, ubicada a 7 kilómetros al sureste de Ibiza. Aquí solamente se puede llegar por mar.

Algunos la llaman “el secreto mejor guardado del Mediterráneo”. Poca gente la conoce, poca gente la visita. La fama de su vecina ha eclipsado por completo este hermoso lugar. Mientras Ibiza es la Meca del carrete electrónico-playero-modernillo-fashion, Formentera aún conserva el tempo mediterráneo clásico que la convierte en un lugar pleno de tranquilidad. En Ibiza hasta el pan se compra al son monótono del chipumchipunchi de la música electrónica y la increíble belleza isleña a veces contrasta con horrorosas construcciones modulares para el turismo alemán, inglés e italiano que en una suerte de neo colonialismo dominan no sólo la isla sino el archipiélago. No es exageración, en Mallorca hay hasta un partido político alemán.

Formentera, en cambio, permanece silenciosa, casi intacta. Sin edificios altos, uno que otro camino asfaltado, trigales, algarrobos, higueras inmensas, pinos y campos de amapolas…todo rodeado de cercos bajos de piedra caliza y con los mismos alemanes, ingleses e italianos pero más contemplativos. El delicioso clima ofrece una media de 22°C anuales, arenas blancas, aguas celestes, esmeraldas y azul profundo, gente amable y trabajadora, y paisajes radicales en cada extremo de la isla.

Con sólo 84 kilómetros cuadrados, Formentera ofrece un panorama inmenso y abarcable. Imagínese dos plantas elevadas, unidas por un istmo central que no alcanza el kilómetro de anchura. Por este pasillo corre la Playa del Mitjorn con cinco kilómetros de arena blanca y al otro lado, un intermitente concierto de arena y plataformas de rocas lisas o crispadas que llevan al mar. Entre ambas plantas no hay más de 14 kilómetros de largo.

La isla es de una roca porosa que dibuja extraños paisajes costeros y forma cavernas que la comunican con el mar tierra adentro. En Lucía y el Sexo, una película española rodada en Formentera la describen como un gran queso gruyere, lo que la convierte en un paraíso para el submarinismo o sencillamente el snorkel. Además, en las costas crece un alga llamada posidonia, que da la sensación de ir por una cadenciosa pradera marina.

Sobre estas cavernas corren muchos mitos. Los lugareños dicen que a la tercera vez de entrar en una misma cueva ya no se sale más. Estas supersticiones no ayudan a conseguir información para encontrarlas, pero no es imposible. Existe una que atraviesa el Cap de Barbaria, la cova de San Valero, y se dice que allí se escondían los republicanos durante la Guerra Civil española. En esa época, Formentera tuvo cerca de 1.500 prisioneros republicanos en campos de trabajos forzados.

Así no más. La placidez de la isla contrasta con su historia llena de piratas e invasores que la han asolado por los siglos de los siglos. Desde los navegantes griegos y fenicios, pasando por el imperio romano, los árabes, Barba Roja y la guerra civil. ¡Ah!, y el despoblamiento de la isla durante los siglos XV y XVI debido a la falta de agua y al peligro de los piratas (principalmente de las costas africanas).

De allí que las construcciones más significativas hablen mejor que nadie de su historia: restos megalíticos (2000 a.c.), romanos, cuatro parroquias del siglo XVII, cinco torres defensivas del siglo XVIII, algunos molinos en desuso, dos faros del siglo XIX y algunos hoteles de la centuria recién pasada.
La mejor medio para recorrer Formentera es la bicicleta. Hay distintos circuitos y grupos que organizan expediciones. Apenas llega el barco al puerto de la Savina recuerde dos cosas: primero, que aquí podrá alquilar bicicletas, autos o motos, contratar expediciones o pedir información turística. Segundo: no se asuste, la Savina es horrible. Formentera no.

La isla está comunicada por muy buenos y hermosos caminos que muestran los campos y las casas de los formenterenses, típicamente mediterráneas y llenas de flores. También se pueden encontrar casas al más puro estilo James Bond, de los millonarios que tienen aquí un lugar de retiro.

Cala Saona, es la única pequeña playa de la isla. De arenas blancas, esta cala está rodeada de sabinas, un pino autóctono que antaño cubría la isla. Fácilmente se puede uno internar en pequeños bosques con árboles que se arrastran por el suelo en gestos dramáticos. Desde Cala Saona hacia Cap de Barbaria la costa empieza a elevarse en acantilados hasta llegar al faro de Barbaria, donde en días diáfanos se pueden ver las costas africanas. Las vistas del mar y los acantilados son sorprendentes, además está acompañada de bellas formaciones de rocas que le dan un toque lunar.

La capital de la isla es Sant Frances Xavier y los otros poblados son Sant Ferrán de ses Roquetes, El Pilar de la Mola y los aún más pequeños Es Caló de Sant Agustí y Es Pujols. En ellos se puede encontrar alojamientos, bares y restaurantes de las más variadas calidades. En Sant Ferrán se encuentra la mítica Fonda Pepe (frente al igualmente conocido hostal del mismo nombre) donde en su minuto pasaron las hornadas de hipíes procedentes de Europa y de la costa oeste de Estados Unidos camino al Oriente.

playa

El más famoso, sin duda, un judío norteamericano conocido como Bob Dylan. Se dice que vivía en uno de los molinos en desuso, que quedó conmovido con la tranquilidad del lugar y de su gente, que se tiraba horas enteras en La Fonda Pepe o caminando por los maravillosos acantilados de La Mola. Admiradores más concretos fueron los King Crimson quienes compusieron Formentera Lady o Julio Verne, quien escogió el faro del La Mola como inspiración para su Faro del Fin del Mundo y la isla entera en su delirante novela “Héctor Servadac, Viajes y Aventuras a Través del Mundo Solar”.

Tanto Formentera como Ibiza fueron un foco activo de todos los movimientos contraculturales de occidente a finales de los sesenta y durante los setentas. Pasaban todos rumbo a Katmandú o la India. Se sabe que muchos personajes de la música y el arte estuvieron recluidos por aquí, experimentando con drogas y entregados a la vida plácida de las Baleares. Cambiaba así la vida de Formentera, que por primera vez en su historia podía sacar provecho de sus invasores. Tardó un poco en cuajar el turismo. Mientras los hipíes se rascaban la guata, fumaban marihuana y recibían un cheque a fin de mes enviado por sus familiares, los formenterenses seguían luchando por hacer parir aquella tierra esquiva. Luego, optaron por acondicionar sus casas como hospedajes y desde hace ya un par de décadas la isla cuenta con todo lo necesario para un turismo relajado.

Si bien la naturaleza, la luminosidad y la hermosas playas son el principal atractivo de la isla, existe en Formentera un producción artesanal muy fina y variada. De aquí es una de las más famosas casa de joyería contemporánea de Cataluña, MAJORAL, que tiene tiendas en la Mola y Sant Francesc Xavier. Además, en el poblado Pilar la Mola hay un mercadillo artesanal muy variado que abre los miércoles y domingo de 16°° a 21°°.

Illetes es un sector de la isla donde todo el terreno se convierte en una sucesión playas de arenas blancas y aguas cristalinas. Una pasarela litoral que se va enangostando hasta no alcanzar unos metros de grosor. Este apéndice es exclusivamente playero, con sus chiringuitos, sillas de playa y quitasoles o la simple desnudez. Si se quiere más soledad, se puede llegar al extremo norte de la isla caminando con el agua del mar hasta las rodillas. Allí vuelve a aparecer la isla y otro puñado de playas y rincones donde perderse. Aunque en este suspiro mediterráneo perderse es sólo una ilusión. O como dijo Verne: “En este lugar el tiempo no pasa, te envuelve”.

DATOS DE INTERÉS

ALOJAMIENTO: En La Savina, Hostal Bellavista (fono: 971/ 322 255). En Es Pujols, el Hostal Rosales (fono: 971/328 123). En Sant Ferrán, el Hostal Illes Pitiuses (fono: 971/ 328 740). Sant Ferrán: Hostal Pepe 37 euros habitación doble con baño y desayuno (44 euros temporada alta)
RESTAURANTES: En Sant Ferran, Sa Finca (fono: 971/32 90 28), Fonda Pepe (97328033) y Rincón de las Ranas. En La Mola, Pequeña Isla (fono: 971/82 7068). En Sant Francesc Xavier, Can Rafal (fono: 971/32 22 05).
Un bar de ambiente es Lucky Bar en Mitjorn. En la Passtiseria “Café La Mola” en la Mola se recomienda probar las ensaimadas de crema cabello de Ángel, un especie de berlín refinado y suave.

CÓMO IR: En avión hasta Ibiza, con Iberia (www.iberia.es), Spanair (www.spanair.es) o Air Europa (www.aireuropa.es) desde Madrid o Barcelona, o bien Air Berlín desde Mallorca. También hay barcos desde Barcelona (www.transmediterranea.es) que tardan toda la noche. Luego hay que tomar una de las tres compañías de ferries disponibles. El de Balearia (Tfno: 971/312 071) tarda 25 min., el de Mediterránea Pitiusa (Tfno: 971/322 443) unos 45 min., y el de Umafisa Lines (Tfno: 971 314 486) hace el trayecto en 70 min. El precio rondea los 14 euros. Una vez en La Savina, hay que alquilar un coche, moto o bicicleta. Los precios por día son de bici (de montaña): 8 euros, motos: 19 euros y autos desde 70 diarios.

Links:
www.visitformentera.com
www.formentera.net

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8 pensamientos en “FORMENTERA, MARAVILLOSAMENTE IGNORADA

  1. Hola Angelita, llegué por casualidad a tu blog documentándome sobre formentera.
    estoy escribiendo un libro cuya trama sucede en esta isla maravillosa y algunas de tus descripciones son simplemente inmejorables.
    me gustaría muchisimo tomar ciertas ideas (sobretodo a nivel descriptivo) que planteas en este post, si tu me lo permites, que tánto me ha gustado leer.

    recibe un cordial saludo:

    Adrián

  2. Hola Adrián, muchas gracias por tu comentario. Sobre lo que me pides, mientras me cites como autora de las descripciones, encantada puedes usarlas. Me encatanría, además, saber de tu libro cuando lo publiques
    Saludo

  3. Acabo de regresar de la isla y leer tus palabras me devuelve a ella. ¡¡Qué lugar!!

  4. Por Dios, Angelita … pero ¿tu has estado alguna vez en Formentera? Aparte de la publi del joyero mercantilista (allá tú, tu sabrás) tu texto está plagado de errores como un queso de gruyere.

    ¿Tu crees que la gente no lee Diario de Ibiza y otras cosas? Formentera se ha convertido en un infierno como Ibiza.
    Y los datos que sueltas… podrías ajustarlos más, no?

    De todas formas se agredece un tono cariñoso y entrañable que hubiera ido bien para calificar la Formentera de los años 60.

    Y lo de Bob Dylan es un mito, como tu bien sugieres. Jamás estuvo en la isla, según ha dejado sentado M Planells.

    En fin, querida, mis saludos y esperanza de te esmeres mucho más en el futuro, porque puedes hacerlo.

    Buscando sobre Dylan he encontrado este blog: si quieres ponerlo o leerlo quizás te ayude, si no, quítalo, tu misma: Notas de un fenicio.
    http://apmarianoplanells.blogspot.com/ es de un escritor formenterés de verdad, nativo, indígena, autóctono.
    Gracias.

  5. Angelita, releído mi texto observo que quizás he sido muy dura. Tu quizás te refieras a la Formentera del invierno.
    Pero la del verano no tiene nada que ver con lo que cuentas. Entender el efecto calendario es básico.
    Eso es todo. Todo lo demás me ha gustado.
    Atentamente.

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