‘DE CHILE SALEN LOS MEJORES HIP HOPEROS’

Julieta Venegas lleva 120 mil copias vendidas de su último disco además de tres discos de platino en el competitivo mercado mexicano. Es una de las figuras más destacadas del panorama musical latinoamericano y por fin ha dado el palo al gato y despega como una cantante súper ventas.

julieta

La dulce y encantadora Julieta está a pocas horas de salir al escenario y cantar “A Callarse”, la versión medio reggae que la mexicana a hecho del poema de Pablo Neruda. Compartirá escenario con 12 destacados artistas en ese extraño homenaje que los extranjeros hicieron sobre nuestro nobel y desgraciadamente no lucirá su maravillosa voz y su atractiva propuesta musical ya que el espectáculo “Neruda en el Corazón” se dio en un recinto demasiado grande para los equipos de sonido disponibles y habían tantos invitados con versiones libres que resultaba esquizofrénico y difícil de seguir.
Pero volvamos a la entrevista y allí está Julieta sonriente, divertida y simpática. El enorme estuche de su guitarra está forrado en peluche rosa y de cierta manera sintetiza la imagen de Julieta, una romántica e intensa compositora de rock&pop, o mejor dicho un inclasificable estilo que reúne la mejor tradición mexicana y de Estados Unidos. No es gratuito criarse en Tijuana, la frontera más importante con la nación del norte.
Mientras juega con una uñeta de carey conversa con Jorge Drexler, el uruguayo que abrirá el show. Julieta cuenta que se siente más cercana a su primer disco (Aquí) que al segundo (Bueninvento) en el que estaba algo enojadilla.
“El enojo está muy profundo en ti y se lleva muy bien con tu rock”, le dice Drexler.
A ella le hace gracia el comentario y entre risas le contesta:
“No soy ni rock ni pop. Siempre me dicen que ahora soy más pop pero antes yo nunca fui rock; hice la versión de lo que yo creía era rock. Aunque ahora he llegado un momento en mi vida que me da lo mismo lo que digan”.
Julieta no mide más de un metro sesenta, es menuda y tiene unos enormes ojos negros llenos de dulzura y un lejano toque de tristeza que se confunde con la fragilidad, la rabia y la intensidad de su presencia. Es muy amable y extremadamente sencilla para ser quien es, la Frida Khalo de la música, como la han definido los colegas en ese viciado intento de clasificar a los artistas. Es muy histriónica al hablar y sus respuestas están llenas de sonidos y frases en voz alta y con una humildad que raya en la indefinición.
En Chile es más conocida por ser la ex de Álvaro Henríquez que por su música. Pero también en Chile, Menem es más famoso por ser el marido de la Bolocco que por su oscuro pasado político. Sin más, el breve matrimonio Venegas Henríquez, fue el encuentro amoroso de dos personas significativas de la escena musical latinoamericana. Se conocieron en México mientras el grupo Los Tres alternaba entre ese país y Chile. El matrimonio sólo duró dos años, de 1998 al 2000. Pero ambos colaboraron e influyeron en discos como Fome de Los Tres y Bueninvento, de Julieta.
¿Con Álvaro Henríquez están totalmente separados?
Sí, hace ya mucho. Pero tenemos una relación muy linda. Yo al Álvaro lo quiero muchísimo y lo admiro y es una persona que fue una influencia para mí también.
¿Musicalmente?
Sí y como persona. Creo que los dos nos dejamos algo de alguna manera. Creo que Álvaro es un súper músico. Yo siento que tengo una familia en Chile, por él y por los amigos que hice en Chile. No fue separarse y no saber nada más.
¿Entonces lo del Homenaje a Neruda fue más especial para ti?
Sí, cuando me llegó la invitación por Víctor Manuel y decía “mira qué está Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat…” (hace como que se atragante y lanza) ‘¿¡Y yo?! ¿De dónde se te ocurrió invitarme a mí?’. Sé que mis amigos en Chile estarán contentos que yo haya participado. Para mí cualquier cosa que sea con Chile le da un plus.
En la conferencia de prensa fuiste muy sincera al decir que habías escogido el poema de Neruda porque era el más corto.
Nooooooooo, ahí sonó feo, pero a mí realmente me llamó más la atención “A Callarse” ya que como poema le encontré más una forma en la que yo podía encontrar algo. Los otros que me dio Víctor Manuel era mucho más largos para encontrarles musicalidad. Yo quería hacer eso en el sentido de estar cantando un estribillo de Neruda. No quería hacer un rap ni recitar el poema, quería que fuera una canción por eso fue el que más me llegó. La idea de lo que está diciendo el poema es muy bonita y muy simple ya que es ‘no nos entendemos así que mejor silencio, a callarse’. Y eso se me hizo muy bonito. Cuando leí “Tina Modotti ha muerto” eran párrafos y párrafos y dije “Chhh no sé, dónde está el ritmo?” Yo sí creo que la poesía es mágica y que alguien como Neruda que toca cualquier tema y le da esa magia, me parece algo muy increíble. Pensaba en cómo puedo traerlo a mí mundo… ‘¡que sea mi letrista el Neruda!, ¡Ándale!’ (y estalla en carcajadas).
Hablemos de tus tres discos: Aquí, Bueninvento y Sí, el último…
Creo me siento más cercana al primero que al segundo. Me encanta el segundo pero emotivamente, me doy cuenta que las canciones cuando las canto en vivo me siento más cercana a las del primer disco. Como que en el segundo tengo una dureza, un caparazón que me quité en el tercero y que ahora me cuesta trabajo volver a meterme en el papel.
¿Eres muy emocional a la hora de hacer tus discos?
Sí, totalmente. Creo que refleja mucho. Como que hay una cosa directa en cómo estoy en mi vida emocionalmente. Ni siquiera en lo anecdótico, como si tengo pareja o no, o si estoy pasando por una cosa dura o no, sino simplemente mi visión va cambiando, algo natural.
, es un trabajo muy dulce.
Sí, ahora fue la revancha.
No sé si será algo muy mexicano, pero tus letras son de despecho y fracasos
Sí, pero yo pienso que es una cosa universal. Sí que en México es una costumbre disfrutar las canciones en esa onda, es una cosa como cuando ves a una persona cantando una ranchera, despechada, en general lo hace con humor, y gritándola y te tomas un tequila. El despecho tiene más que ver con un “No me importa. No me quieres, pero no me importa. Me tomo un tequila y me olvido”. O sea, cantar con un mariachi es súper divertido, es como nuestra manera de ser festivos, yo creo.

Has tocado con muchos músicos de América Latina, ¿qué rasgos distingues en el tono con que cada país hace su música?
Por ejemplo en Chile, lo que a mí me encanta es que tienen una manera de hablar que es muy de ahí no más. El embajador de Chile (Enrique Krauss, en España) mencionaba que de allí han salido los mejores poetas y yo siento que ahora salen los mejores raperos. Te lo juro, es la gente que rima más lindo y que tiene un groove (ritmo) totalmente latino, no es un groove de hip hop negro de Brooklyn, si no un groove de un hip hop totalmente chileno. Porque las palabras tienen un groove, un ritmo totalmente chileno. Además tienen mucha profundidad. Por ejemplo, a mí Makiza me encantaba. Yo no puedo dejar de hablar de Makiza porque soy fan de Anita (Ana María Tijoux, ex vocalista del disuelto grupo Makiza) y la quiero mucho, es mi amiga. Pero además la admiro porque es una persona muy profunda con una visión muy amplia, muy cosmopolita. Los chilenos ahorita ya hay una nueva generación con una visión nueva de las cosas y en política han vivido cosas muy duras y por eso tienen una visión muy padre. Para mí el mejor hip-hop latino viene de ahí, absolutamente.

Julieta además compuso y cantó junto a Ana María Tijoux un tema para la banda sonora de la película Subterra de Marcelo Ferrari. No era su primera vez, en su minuto participó en la película mexicana Amores Perros, con el tema “Me van a Matar”. Con sus 33 años ha actuado en innumerables tributos a José José, Los Tigres del Norte, Joaquín Sabina y Soda Stéreo por dar unos ejemplo. Ha estado dos veces nominada al los Grammy y ha ganado los MTV Music Award como mejor intérprete. Estos son sólo algunos de sus reconocimientos.

¿Dónde vives ahora?
En Cuidad de México
Pero eres de Tijuana, ¿cómo es esa ciudad?
Tiene como dos lados porque es una provincia. Es una ciudad pequeña dentro de México, es lo más alejado del DF y a la ves tienes al lado los Estados Unidos por lo que tienes acceso a libros, cine, conciertos, todo lo que se te ocurra. Es como todo un mundo de posibilidades que además tomas lo que quieras. Yo de chica crecí viendo televisión en inglés, entonces aprendí inglés desde que era niña. Muchos de Tijuana somos bilingües y es como súper normal. Y aunque suene un poco medio raro, te sientes un poco medio gringo. Mucha gente le choca eso, pero es que estás un poco como en los dos lados. No sólo porque cuando cruzas todo el mundo sean americanos y rubios, porque en realidad si tu cruzas de Tijuana al otro lado está en Chulavista o en San Isidro y son puros mexicanos, le decimos Chulajuana, pero es del otro lado. Es muy chistoso, muy difícil de describir. Tiene una onda muy de salir del paso, porque mucha gente está ahí sólo para cruzar y mucha gente se queda allí por años o meses y cruzan ilegalmente o como puedan. En ese sentido es como toda frontera pero es la más importante que hay porque es la frontera con California que es la más transitada.
Ese mestizaje en el que creciste ha marcado tu música , ya que tiene mucho de inclasificable…
Sí, es que yo escucho por igual, cosas en inglés y en castellano y ahorita puedo escuchar en el mismo día hip hop y salsa o rancheras. No tengo ningún tipo de límites a la hora de escuchar y no lo escucho como algo externo sino como algo muy mío que lo entiendo desde adentro. Algo como Missy Elliot o Timberland (hiphoperos estadounidenses), aunque yo no soy una chava de Virginia hip hopera, me encanta y lo entiendo como algo que puedo disfrutar y que entiendo su lenguaje. Y al mismo tiempo puedo escuchar al Flaco Jiménez y lo siento como algo muy mío también. Entonces en ese sentido te da una visión más amplia. Mi mamá escuchaba Juan Gabriel y cantábamos todas las canciones y mi hermano estaba escuchando Depeche Mode y todo tremendo y a fin era todo como lo mismo.
¿México todavía es una sociedad súper machista, no?
El otro día estuve leyendo un artículo sobre una escuela que daba clases para ser la esposa perfecta. ¡Todavía existe! Yo no lo podía creer cuando lo leí. Las mujeres van y toman clases sobre como cocer un ojal, cómo que la pasta esté al dente, levantarte antes de tu marido para que estés arreglada y él te vea bien porque si no luego andará con tentaciones fuera de la casa…Yo me quedé bastante shockeada y sí, es una sociedad bastante machista.
¿Es machista por ambos sexos? Porque en Chile, las mujeres son las más machistas…
Sí, Chile es muy machista, pero la mujer chilena es más fuerte. En México si hay mujeres fuertes pero el patrón sigue siendo de una sociedad machista, pero cada vez hay como más excepciones de mujeres que se van saliendo de las reglas. Pero todavía existe mucha costumbre de cómo una mujer debe ser, qué debe hacer. O sea a mí todo el mundo me pregunta de que por qué no hay mujeres en la música mexicana y yo creo que tiene que ver por la percepción que hay en el ambiente y en sus familias de que la música es para los hombres. Pero no es porque dentro de la música, del ambiente de las disqueras y los músicos, exista una cosa de que las mujeres no tienen lugar en esto. Es como el paso de antes, al que muchas chavas se deben enfrentar. Yo me encontré con esa traba, porque mi familia no querían que yo me dedicara a la música, era como “oh, qué horror, qué vas a hacer cuando tengas hijos”.
¿Tú eres de las pocas mujeres mexicanas dedicadas a la composición e interpretación musical?
Sí, hay pocas. Está la Eli Guerra, la Natalia Lafourcade que es de ahora. Ellas son compositoras, porque cantantes de grupos sí ha habido.
¿Eres la primer generación de compositoras?
Creo que sí.
En las carátulas de tus discos anteriores, siempre tenías un rictus como de estar sufriendo, de estar luchando con algo, ¿puede ser?
¡En las fotos siempre luchaba! Creo que es un claro ejemplo de mi timidez medio difícil de superar, de estar medio sola. Y ahora, en todos los sentidos reflejo una tranquilidad diferente, y no es porque ahora pose distinto en las fotos, si no porque ahora no sufro cuando me toman fotos. Antes no sabía cómo ponerme, qué cara poner, sufría con las fotos.
¿Y qué te pasó en este tiempo que ahora se te ve todo más suelto y más contento?
No sé, es que también yo creo que es que en los discos, por ejemplo, pasan tres años entre uno y otro y en tres años pasan muchas cosas. Yo me siento muy diferente, más madura, con más experiencia. Y por eso, mi momento emocional lo quise reflejar en lo que estoy haciendo. Y eso es súper importante porque para mí es el sentido de lo que es la música, reflejar cosas todo el tiempo. Ahora no dejo de reírme, el otro día alguien me dijo que nunca había visto a alguien que se riera todo el concierto, y yo no me había dado ni cuenta. La verdad es que no sé qué me pasa, ahora me río más de mí misma, además disfruto con el público. Antes me costaba mucho esa comunicación, subía al escenario sufría, me ponía el acordeón y no sabía qué hacer y me ponía muy nerviosa y desafinaba y no me gustaba mi voz y me apretaba toda. Ahora tomo clases de canto y lo disfruto y salgo a cantar y me encanta, y bailo.
Bueninvento eran puros fracasos y Sí es como más coqueto y divertido
Sí, totalmente. De hecho a mí me pasó que en un momento me empecé a sentir como más coqueta y más sensual. Antes me sentía que era una persona incapaz de expresar sensualidad porque no me sentía así. Ni siquiera porque ahora me sienta súper guapa pero ahora como que disfruto de mi feminidad. Y luego me pregunté cómo expresar eso musicalmente: feminidad, alegría, amor. En este disco quería mostrar emociones. Antes estaba todo el tiempo pensando en cosas como palabras y estructuras y cómo orquesto la canción, hasta dónde va a ir; estaba tan concentrada en la canción misma que no estaba pensando en la emoción. Ahora es más como ‘estoy contenta, ¿cómo escribo esto?’.
Te ha ido muy bien con Sí
La verdad que ha sido increíble, porque para mí fue revelador e incluso liberador hacerlo, porque fue soltarme un montón de cosas que me sonaban diferentes entonces pensaba ‘no sé suena muy diferente’, pero a la vez quería eso, era como una lucha. (Y actúa un atribulado monólogo) “No sé, qué va a pasar, a dónde voy”. Y me encantó hacerlo. Y cuando salió el disco me dí cuenta que me sentía un poco rara, me dio un poco de miedo que la gente esperar algo de mí que no fuera esto. Pero después dije: “pues ni modo”. La verdad que para mí fue muy bueno y liberador hacerlo. Además que fue difícil. Cuando terminé Bueninvento, me llegó todo como una cosa de “¿Quién soy? ¿A dónde voy? ¿Qué quiero hacer?”
¿Cuántos años tenías?
Cuando salió tenía 29 y entré en los 30 y como que algo me empezó a pesar.
¿La clásica crisis de los 30?
¡Sí! Pero yo me pensaba que era puro cliché, pero no es cierto. Pero realmente sí es un época muy linda porque yo todos mis veintes sufrí. Y llegué a los 30 y como que empecé a respirar más tranquila. A disfrutar el cantar, componer, tocar…La verdad que este disco lo estoy disfrutando muchísimo. Me dan ganas ya de sentarme a componer y sacar otro disco y a ver qué.
Me decías que encontrabas que las mujeres chilenas eran muy fuertes
Las mujeres chilenas son fuertes. Sí, cómo no, son mujeres fuertes. Creo que no hay otra manera de describirlo. Más que nada porque si la comparas con una mexicana, que no es que seamos sumisas pero tenemos un carácter más suavecito. A lo mejor es por una cosa muy mexicana de la diplomacia. Pero las mujeres chilenas son muy asertivas, saben lo que quieren, si quieren un novio lo agarran, si no lo dejan, si quieren un trabajo lo tienen. Son gente mucho más desenvuelta.
¿Tienes ahora un novio?
Por ahííííí… (lo canta hasta desvanecerse divertidamente)
¿Pero alguien que te tiene el corazón contento?
Mmmmm, sí se puede decir

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Un pensamiento en “‘DE CHILE SALEN LOS MEJORES HIP HOPEROS’

  1. me gusta bailr con la musica del hip-hop y eso es lo que quiero ser cuando cumpla mis 114

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